Hace pocos minutos término el bullado programa "esto no tiene nombre" de TVN. El programa hablo de la crisis que vive la Universidad Tecnológica Metropolitana, mi universidad. El punto es que el equipo periodístico que investigo -según ellos- el caso por más de 10 meses, revelo una serie de irregularidades en la gestión de la universidad que data de varios años atrás y que se mantienen hasta el día de hoy, a pesar de que se cuenta con un nuevo rector y que por fin se logro derribar al todopoderoso Miguel Avendaño.
El caso de la universidad es que tiene una serie de sumarios en la contraloría general de la república por prácticas irregulares en las gestiones de Avendaño, pero también en las del actual rector, Luis pinto. Por lo tanto, esto ya es, lamentablemente, una práctica frecuente en mi universidad y que hay que cortar de raíz. La universidad no puede ser cede de irregularidades en la gestión de algo tan importante como lo es una casa de estudios superiores. No puede ser que tengamos gente así de inescrupulosa y ansiosa por el poder que los lleva a cometer tales irregularidades prolongadamente y sin un contrapeso que los denuncie y los fiscalice. Esto hay que pararlo ya!
Por otra parte, en el programa se hablo con todos los protagonistas. Claro, por parte de los estudiantes hablo mas el señor Tomas Torres, quien no es presidente de la federación de estudiantes y ningún representante de nada. De manera que me despierta ciertos reparos su conducta con el programa. Si, es cierto que hay muchas falencias que corregir, pero note una actitud muy clara respecto de sus intensiones de enlodar lo mas posible a la universidad. La ropa sucia se lava en casa, señor Torres.
Pero con esto no trato de tapar la polémica, no. Si Ud. asi lo piensa, déjeme decirle que está muy equivocado. Sin embargo, hay que ser honesto y reconocer que en la universidad hay situaciones que no pueden seguir ocurriendo. Ejemplos como los arreglos en las notas, estudiantes que no aprueban sus ramos y egresan, profesores que no van a clases, son cosas que hay que eliminar. Una universidad debe ser centro de excelencia académica y hay cosas que reparar en ese sentido, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Y por último, en el programa se entrevisto al ministro de educación, Joaquín Lavín, para que dé su opinión con la situación que vive la UTEM. Y sus respuestas no dejaron de ser sorprendentes. Por una parte dijo que le sorprendía las irregularidades de la utem; perdón, pero si es ministro de educación, debe estar al tanto de todas y cada una de las instituciones educacionales universitarias, sobre todo si se trata de una universidad estatal. Segundo, le sorprendió que la universidad haya sido acreditada por un solo año y reconoció que fue como dejarlo en “libertad condicional”. Ministro, hay que ser más serios y no aplicar medidas de este tipo con una institución de educación superior, mi humilde opinión. Tercero y que ha causado más revuelo en las redes sociales, es que el no permitirá que la utem se vuelva a acreditar. Mira, me hago cargo cargo de las consecuencias, pero en esta partida estoy de acuerdo con el ministro. Una universidad no puede tener estos niveles de irregularidades y presentarse a una acreditación. Hay cosas que hacer primero y luego se verá el momento para presentar una solicitud de reacreditacion. Se que es difícil, pero hay una cosa que es clara y no nos podemos hacer los lesos: en la Universidad hay irregularidades y falencias que son gravísimas en gestión. Eso hay que solucionarlos primero y luego presentemos todas las solicitudes de acreditación. Hacerlo en esta situación, con este nivel de desorden me parece un acto de frescura que reflejaría la poca seriedad de la universidad. Hay que tomar un poco de tiempo para ordenar la casa y luego nos presentamos. Hay que hacer las cosas bien y en esta situación no creo que sea el mejor momento para aspirar a una acreditación. Se debe actuar con mucha cautela ahora que todos los ojos están puestos en la utem y sus irregularidades.
Por lo tanto, chiquillos, creo que el programa dejo al desnudo muchas falencia que estoy seguro que teníamos alguna noción de ellas. Claro, no de todas las que vimos. Pero hay muchas cosas que mejorar; mucho que arreglar, mucho que limpiar y, en ese sentido, los estudiantes tenemos un papel protagónico en este asunto. Si logramos derrocar a Avendaño, con total certeza creo que podemos sacar a toda la mugre que hay todavía en la U. Sé que lo lograremos y tendremos al final del día una esa universidad que queremos y que algún día fue gloriosa e influyente en nuestra sociedad. Se puede.
Por lo pronto, estas son las medidas que a mi juicio serian las principales conclusiones a modo de resumen:
1) El rector debe explicaciones. No puede estar más enfocado en querellas contra Avendaño que arreglar las falencias en la universidad. Impresentable
2) El rector no puede afirmar tajantemente que durante su gestión no ha habido irregularidades. Eso me pareció descarado
3) El rector debe hacer un sumario interno luego de las irregularidades mostradas en el programa y expulsar a los que hacen pésima la pega. Casos como los del profesor de ingeniería en construcción no puede seguir pasando
4) Ya no se puede seguir ocultando información. la transparencia debe ser la ley sagrada en la gestión
5) Veo muy difícil que la gente ineficiente salga de la U. por lo tanto somos nosotros, los estudiantes, quienes debemos tomar cartas en el asunto y exigir una limpieza profunda en nuestra universidad
6) Luego de q se realice esa limpieza y se ponga a gente idónea en cargos tan importantes como rectoría y decanos, entonces ahí enfoquémonos en la acreditación.
7) El ministro Lavín, tiene razón: si una U que tiene estos niveles de irregularidades, no puede presentarse a una acreditación. Hagamos las cosas en orden y no pongamos a los carreta antes que los caballos
8) Y ultimo: el señor torres no es representante de los estudiantes de la UTEM. Tampoco la carrera de ingeniería en construcción no es la UTEM. Hay que ser justos también.
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