El campeonato conseguido por la Universidad de chile –La U- el pasado fin de semana, dejo como muestra, una vez más, lo fundamental que puede ser una hinchada para un equipo de futbol. Los simpatizantes de un equipo cantan, arengan, critican cuando hay que hacerlo, pero también ayudan a levantar la moral en momentos difíciles, y también son los compañeros de las celebraciones en los momentos de triunfos. En general, están en todas: en las buenas y en las malas.
Sin embargo, la realidad de las hinchadas no es tan así de acuerdo a la explicación que dí en el párrafo anterior. Hay hinchadas que son incondicionales y otras que no. El asunto pasa más bien por convicciones, por el amor y la pasión con que uno vive y siente las cosas.
Y en chile, el ejemplo más claro de esto es la hinchada de la Universidad de Chile. Ellos, “Los de Abajo”, se llaman así porque siempre se han ubicado en el sector sur del Estadio Nacional. Pero su nombre si hizo oficial en aquel momento en que La U cayó a segunda división en el año 89. Desde ahí la hinchada se ha caracterizado por ser la más masiva de Chile y, sobre todo, la más leal de todas.
Y es que los hechos están a la vista: cuando La U cayo a segunda, los de abajo los apoyaron a pesar de la humillación; ellos continuaron apoyando y creyendo en el equipo de sus amores a pesar de estar más de 2 décadas sin lograr un campeonato; seguían asistiendo a los estadios a alentar a su equipo de manera incondicional, incluso en los momentos de derrotas; etc. Por algo se autoproclaman –y eso ya es de conocimiento nacional- como la hinchada más leal de todas.
Asique lo mostrado este fin de semana en donde La U salió campeón, lo dejo en claro una vez más. De hecho, luego de perder en el primer partido con católica por 2 a 0, todos tenían la impresión que el partido del domingo seria un mero trámite; e incluso se llego a pensar que La Católica daría una boleta. Se pensó lo peor. Sin embargo, en base a garra, amor por la camiseta, amor por lo que significa La U, su historia y tradición, se revirtió un resultado que se notaba no imposible pero sí muy difícil.
Es más, al día siguiente de la derrota por 2 a 0, más de 10 mil hinchas de La U repletaron el nacional en búsqueda de sus entradas para el partido de revancha, agotándolas en 1 hora. O sea, nunca se perdió la convicción, la fé. Además, casi 10 mil personas fueron al nacional alentar a su equipo en el llamado “banderazo”, obra y creación de “los de abajo” que significa el apoyo hacia su equipo en vísperas de un clásico. Ahora otras hinchadas lo hacen también, pero fueron los de bajo los primeros en hacerlo una tradición.
Es por esto que los de abajo son la mejor hinchada de todo el país, y ya tienen su sitial en la historia del futbol chileno. Ellos se lo han ganado en base a constancia, convicción, fé, amor por lo que ellos creen y, sobre todo, mucha pasión. Otros equipos, en cambio, como Colo-Colo, están acostumbrados a los triunfos. Ejemplo, si ellos pierden 2 partidos seguidos, al 3ro el estadio esta semi vacio –digo semi vacio para no decir que esta vacio en sí, a pesar de que esa es la realidad-. Eso no pasa con los de abajo; el equipo podrá ir perdiendo por 3 o 4 goles y, sin embargo, la hinchada nunca dejara de alentar y apoyarlos. Eso lo sabemos todos quienes tenemos conocimiento de idiosincrasia futbolística. En Colo-Colo no se ve y vive la pasión que hay en La U.
En definitiva, si hay una hinchada que despierta todos mis respetos son “los de abajo”. Ellos son la muestra más clara del amor por el futbol y la pasión con que un hincha ve a su equipo favorito. Quizás sea algo estúpido para mucha gente, pero el futbol es pasión de multitudes. Es algo que provoca penas, llantos, pero también alegrías, optimismo y momentos increíbles. Para los que amamos el futbol, cuando gana tu equipo, uno anda más alegre, más contento. Se siente la sensación positiva que deja tu equipo. Y cuando le ganas a tu archirrival, nace una sensación de alegría pocas veces sentida. Y qué decir cuando tu equipo sale campeón como pasa ahora con La U, UFFF!...es lo máximo.
Es por eso que admiro a los de abajo y a La U particularmente. Me encantan los espectáculos que dan; el fanatismo, la pasión con que viven los partidos, es la fiel muestra de como es la actitud del equipo en sí. No hay otro equipo en Chile que tenga esas características como las de La U. Me encanta. Soy fanático de eso. Es por eso que, para mí, La U es el mejor equipo de Chile y los de abajo son la mejor hinchada del país. Solo en La U y en su gente se muestra, tal como el pasado domingo, como tantas otras veces, el amor y la pasión por tu equipo. Por todo lo dicho recientemente, lo que pasa con La U es más que una pasión, es un sentimiento. Y vaya que se nota en ese equipo. Grande La U.